La autoridad inició un sumario sanitario, prohibió el funcionamiento del recinto y ordenó la retención de 1.000 erizos en concha y 764 kilos de lenguas de erizo por representar un riesgo para la salud de la población.
La SEREMI de Salud de Tarapacá detectó una planta procesadora de erizos que funcionaba sin resolución sanitaria en el sector de Seremeño, en el marco de una fiscalización interinstitucional realizada el pasado 25 de julio.
El procedimiento fue convocado por el Primer Juzgado de Policía Local y contó con la participación de la Delegación Presidencial Regional de Tarapacá, distintos servicios públicos, funcionarios municipales, Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones.
Durante la inspección, la Autoridad Sanitaria constató que el establecimiento no contaba con resolución sanitaria para desarrollar la actividad comercial.
Además, se detectaron deficiencias en las condiciones de procesamiento, envasado y conservación de los productos, junto con la ausencia de autorizaciones sanitarias para los sistemas particulares de agua potable y aguas servidas.
Asimismo, el recinto no disponía de antecedentes que acreditaran la propiedad o arriendo del terreno donde funcionaba.
Prohibición de funcionamiento y retención de productos
Ante las irregularidades detectadas, la SEREMI de Salud inició un sumario sanitario y decretó la prohibición de funcionamiento de la planta debido al eventual riesgo para la salud de la población.
Durante el procedimiento se ordenó además la retención de 1.000 ejemplares de erizos en su concha y 764 kilos de lenguas de erizo, productos que debían ser posteriormente destruidos siguiendo el procedimiento establecido por la Autoridad Sanitaria.
La delegada presidencial regional de Tarapacá, Adriana Tapia Cifuentes, destacó el trabajo coordinado entre las instituciones participantes.
“Este procedimiento demuestra que el trabajo de fiscalización y el despliegue en terreno tienen resultados concretos. Aquí se detectó una situación que representaba un riesgo sanitario y frente a ello existe una respuesta de la autoridad que permite actuar y resguardar a las personas”, señaló.
La autoridad agregó que el Gobierno continuará fortaleciendo las fiscalizaciones coordinadas, enfatizando que el objetivo no es únicamente detectar irregularidades, sino también generar respuestas oportunas.
Empresa no habría cumplido medida de retención
Posteriormente, durante una nueva inspección, funcionarios de la SEREMI de Salud verificaron que los productos que habían quedado bajo medida de retención ya no se encontraban en el recinto.
Según informó la autoridad, los productos habrían sido retirados y aparentemente destruidos, pero sin cumplir con el procedimiento previamente instruido por los fiscalizadores.
Este antecedente quedó incorporado al procedimiento sanitario correspondiente.
Llamado a comprar productos en establecimientos autorizados
La seremi de Salud de Tarapacá, Ximena Muñoz Urbina, llamó a la ciudadanía a adquirir productos del mar únicamente en lugares establecidos y autorizados.
“Es fundamental comprar este tipo de productos en lugares establecidos, debidamente envasados y rotulados, donde se pueda apreciar el número de resolución sanitaria y se respete la cadena de frío”, señaló.
La autoridad advirtió que consumir alimentos procesados sin cumplir condiciones sanitarias mínimas puede representar un riesgo para la salud.
Advertencia a restaurantes y locales de alimentos
La SEREMI de Salud también hizo un llamado a restaurantes y establecimientos dedicados a la elaboración y venta de alimentos para que seleccionen adecuadamente a sus proveedores.
Según indicó la autoridad, estos recintos son responsables de adquirir productos provenientes de establecimientos autorizados y deben verificar que se mantenga la cadena de frío, una adecuada rotulación y las fechas de procesamiento y vencimiento.
El objetivo es prevenir incumplimientos sanitarios, intoxicaciones y enfermedades transmitidas por alimentos.
Finalmente, la SEREMI de Salud informó que continuará desarrollando fiscalizaciones a instalaciones irregulares, disponiendo decomisos cuando corresponda y verificando la destrucción de aquellos productos que no sean aptos para el consumo humano, con el objetivo de proteger la salud de la población de Tarapacá.



