Carlos Cruz sostuvo que una reducción de hasta 30% en las tarifas exigiría extender los contratos de concesión y podría aumentar la congestión en Santiago.
El director del Consejo de Políticas de Infraestructura, Carlos Cruz, advirtió que una eventual rebaja en los valores del TAG y de los peajes de algunas autopistas podría representar un gasto fiscal anual de entre US$600 millones y US$800 millones.
El especialista señaló que el Gobierno ha planteado en algunos momentos reducir las tarifas hasta en un 30%. Según explicó, una medida de esa magnitud podría generar una deuda significativa y requerir la ampliación de los contratos de concesión, dependiendo de las condiciones de cada acuerdo.
Cruz estimó que las concesiones podrían extenderse por más de cuatro o cinco años para compensar el impacto financiero de la rebaja. Además, advirtió que la disminución de los cobros incentivaría un mayor uso del automóvil en la capital.
De acuerdo con su análisis, esto provocaría un aumento del flujo vehicular y de la congestión tanto en las autopistas como en la ciudad, al mismo tiempo que desincentivaría el uso del transporte público. En ese escenario, planteó que el foco debería estar en mejorar la valoración de las autopistas concesionadas mediante herramientas como tarifas dinámicas, cobros asociados al uso real de las vías y mejoras en conectividad y seguridad.



