Las esperas para completar los trámites de ingreso a Chile alcanzarían hasta 48 horas, mientras familias y transportistas enfrentan temperaturas bajo cero en la zona altiplánica.
Una extensa congestión se registra en los accesos al Complejo Fronterizo Colchane, donde cientos de vehículos permanecen detenidos a la espera de completar los controles de ingreso a Chile desde Bolivia.
Una inspección realizada en las inmediaciones de la comunidad de Pisiga Sucre constató la presencia de aproximadamente 200 camiones de alto tonelaje y camiones cisterna estacionados a un costado de la ruta. Según la verificación, algunos conductores llevan hasta dos días esperando para avanzar solo unos metros.
La situación también afecta al transporte internacional de pasajeros. En el lugar fueron contabilizados cerca de 50 buses de itinerario internacional, en los que viajan familias con niños, niñas y personas adultas mayores.
Las demoras en la atención de los controles migratorios, junto con los horarios de funcionamiento del complejo fronterizo, estarían generando importantes cuellos de botella en la zona limítrofe. El escenario se vuelve especialmente complejo debido a las bajas temperaturas que se registran durante gran parte de la jornada en el altiplano.
Ante el riesgo de que la espera derive en emergencias médicas o problemas sanitarios, se activaron canales institucionales de alerta. La Defensoría del Pueblo de Bolivia notificó la situación al Consulado de Bolivia en Iquique y a la coordinación del Complejo Fronterizo Colchane.
El organismo indicó que mantendrá un monitoreo de la zona y que solicitará condiciones mínimas de habitabilidad mientras se prolonguen las esperas, con el objetivo de prevenir eventuales vulneraciones de derechos de los viajeros y transportistas.



