La propuesta, valorizada en $605 millones, enfrenta observaciones por sus densidades, trazados viales, áreas verdes y posibles afectaciones de utilidad pública.
El nuevo Plan Regulador Comunal (PRC) de Alto Hospicio se encuentra en etapa de participación ciudadana y ya enfrenta observaciones de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) regional y de representantes del sector inmobiliario. La propuesta busca ordenar el crecimiento urbano de la comuna, pero distintos actores advierten posibles efectos sobre el desarrollo habitacional y el valor de terrenos privados.
El instrumento territorial tuvo un costo de $605.000.000, financiado con recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR), y fue adjudicado mediante licitación pública a la consultora Habiterra Arquitectura y Urbanismo Ltda. La iniciativa fue aprobada por el Concejo Municipal y contempla una serie de modificaciones a las densidades, trazados de nuevas avenidas, áreas verdes y zonas sujetas a posibles expropiaciones o afectaciones de utilidad pública.
Desde la CChC confirmaron su participación en los talleres de consulta para formular observaciones al plan, especialmente debido al déficit habitacional que afecta a la comuna. Entre las principales preocupaciones se encuentra la incorporación de terrenos privados, paños baldíos y sectores ocupados por asentamientos históricos dentro de áreas que podrían quedar destinadas a calles o parques.
Los desarrolladores sostienen que una afectación de utilidad pública puede mantener un terreno condicionado durante décadas, dificultando su venta, reduciendo su valor comercial y limitando su uso como garantía ante entidades financieras. También advierten que, si una empresa intenta ejecutar un proyecto habitacional en un predio afectado, podría asumir el costo de habilitar o ensanchar las vías proyectadas, aumentando el precio final de las viviendas.
Otra de las observaciones apunta a que algunos trazados viales reducirían considerablemente la superficie disponible para construir. Según los representantes del sector, en determinados terrenos las calles proyectadas por varios deslindes podrían disminuir hasta en 60% la capacidad de viviendas, mientras que en sectores consolidados incluso se plantea que sería necesario demoler casas ya habitadas para cumplir con los anchos de calzada propuestos.
La propuesta también contempla cambios para la convivencia entre áreas residenciales y productivas, considerando el parque industrial ubicado a lo largo de la Ruta 16. Los gremios solicitaron revisar la eventual salida paulatina de actividades industriales. La consulta pública continuará durante los próximos meses y se espera que la propuesta definitiva sea presentada a comienzos del próximo año, antes de su votación final.



