La presidenta del partido, Andrea Balladares, cuestionó las críticas al ministro de la Segpres y pidió asumir responsabilidades políticas por el traspié legislativo.
Renovación Nacional salió en defensa del ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García Ruminot, y de la subsecretaria Constanza Castillo, luego de que el Congreso rechazara por un voto el proyecto que buscaba ampliar el plazo de detención de migrantes sujetos a expulsión administrativa.
La presidenta de RN, Andrea Balladares, acusó “mala intención” en los cuestionamientos dirigidos al ministro y sostuvo que no corresponde atribuirle toda la responsabilidad por los problemas políticos del Gobierno. Aunque defendió la experiencia de García Ruminot para construir acuerdos en el Congreso, reconoció que el Ejecutivo ha enfrentado descoordinaciones y que necesita reforzar sus equipos.
La presidenta del Senado, Paulina Núñez, también respaldó al titular de la Segpres. Planteó que su trayectoria le permite tender puentes, pero recordó que los ministros sectoriales y los parlamentarios tienen responsabilidades en la tramitación de cada iniciativa. En ese contexto, cuestionó que algunos diputados abandonaran la sala para no votar y sostuvo que el deber principal de cada legislador es pronunciarse.
La senadora y jefa de bancada de RN, María José Gatica, había planteado una posición más crítica hacia La Moneda. Tras el rechazo del proyecto, difundió un comunicado en el que respaldó a García Ruminot y pidió que el denominado segundo piso del Gobierno asumiera su responsabilidad en la coordinación política.
La directiva del partido habría advertido que endurecer los reproches contra el Ejecutivo podía dejar aún más expuesto al ministro. Por ello, RN optó por difundir una postura centrada en cuestionar a la oposición por la caída de la iniciativa, al mismo tiempo que evitó guardar silencio frente a las críticas provenientes de otros partidos oficialistas.
La colectividad reclama una conducción política del Gobierno que permita ordenar públicamente al sector y establecer una posición común ante derrotas legislativas. Según esa evaluación, la falta de coordinación deja a García Ruminot y Castillo expuestos a cuestionamientos incluso desde los partidos que respaldan la agenda del Ejecutivo.



