Una delegación de ocho integrantes participó en el XXII Congreso Nacional de Arqueología Argentina, donde expuso un trabajo colaborativo sobre patrimonio, espiritualidad, memoria y los efectos de la actividad extractiva.
Una delegación de ocho miembros de la Comunidad Indígena Territorial Quechua de Quipisca participó en Buenos Aires del XXII Congreso Nacional de Arqueología Argentina, instancia en la que presentó una investigación colaborativa que vincula patrimonio, espiritualidad, memoria y gestión territorial frente a las transformaciones generadas por la actividad extractiva.
La comitiva participó en el Simposio 18, denominado “Presencias y co-presencias: lo arqueológico en la comunidad territorial local”, espacio a cargo del arqueólogo argentino Alejandro Heber. En dicha instancia se expusieron investigaciones centradas en las relaciones entre arqueología, comunidades territoriales y las distintas formas de presencia que participan en la vida de los territorios.
La comunidad presentó el trabajo “Territorios en disputa: apus y awki frente a las ontologías extractivistas en Quipisca”, desarrollado en el marco del proyecto Awki: Espíritus Protectores. La iniciativa articula conocimientos comunitarios con herramientas de la arqueología y la antropología, mediante recorridos participativos por antiguos caminos y senderos troperos, además del registro de estructuras, geoglifos y otras materialidades presentes en el territorio.
El trabajo incorporó documentación fotográfica, audiovisual y cartográfica, junto con relatos y conocimientos transmitidos oralmente por comuneros y habitantes mayores de Quipisca, localidad ubicada a 109 kilómetros de Iquique. La investigación también abordó la red de apus sagrados vinculados a la comunidad, entre ellos Cerro Negro, Loma Negra, Wata Watana, Tauquinza, Monujna, Kuntur y Serpejo.
La presidenta de la comunidad, Lissette Hidalgo Bacian, quien encabezó la delegación, destacó que la arqueología colaborativa permite generar nuevos conocimientos y abrir espacios de diálogo entre arqueólogos y comunidades. Según explicó, estos trabajos contribuyen a documentar el patrimonio y también apoyan la gobernanza, la toma de decisiones y las acciones de resguardo territorial.
Durante la presentación, el antropólogo Juan Andrés Moraga Nova expuso sobre las relaciones entre patrimonio, territorio, espiritualidad y extractivismo, mientras que el comunero Francisco Bacian abordó las caminatas territoriales y las formas de registro utilizadas en la investigación. En tanto, Ornaldo Bacian Delgado reflexionó sobre la vigencia de la espiritualidad quechua y el papel de los apus como protectores del territorio.



