En una reunión con la ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf, la autoridad regional planteó una evaluación diferenciada para proyectos afectados por la emergencia y la incorporación de riesgos territoriales desde el diseño.
La magnitud de los daños provocados por las recientes lluvias en Tarapacá y la necesidad de que la reconstrucción permita contar con infraestructura mejor preparada fueron parte central de la reunión que sostuvo en Santiago el gobernador regional, José Miguel Carvajal, con la ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf.
Durante el encuentro, la autoridad regional solicitó que, al amparo de la declaración de Zona Afectada por Catástrofe, se establezca una evaluación diferenciada para aquellos proyectos de infraestructura que deban ser rediseñados debido a los efectos de la emergencia. Esto permitiría incorporar nuevos estándares y características antes de su ejecución.
El planteamiento busca que las iniciativas formuladas bajo condiciones anteriores puedan adecuarse a la realidad evidenciada por las precipitaciones, evitando ejecutar obras que posteriormente queden expuestas a los mismos riesgos. "No podemos reconstruir de la misma manera. Lo que ocurrió nos obliga a pensar cómo hacemos infraestructura más preparada para una realidad que cambió", señaló Carvajal.
El gobernador también propuso revisar los criterios utilizados en la formulación y evaluación de futuras inversiones públicas. En ese marco, planteó que las características y riesgos de cada territorio sean considerados desde las primeras etapas de los proyectos, especialmente en obras con una vida útil de varias décadas.
Entre los factores a incorporar mencionó las precipitaciones, las condiciones del suelo, el emplazamiento y otros riesgos territoriales. Según Carvajal, esto permitiría que establecimientos de salud, escuelas y otras infraestructuras públicas estén preparadas para las condiciones que podrían enfrentar durante los próximos 30 o 40 años.
La autoridad regional enfatizó que la propuesta no busca sumar exigencias burocráticas, sino contar con criterios claros para que los organismos formuladores incorporen estas variables desde el inicio, resguardando la seguridad de las comunidades y los recursos estatales.
Durante la reunión también se abordó la situación de las familias afectadas por las precipitaciones. Carvajal transmitió a la ministra la necesidad de que las medidas que disponga el Gobierno alcancen la mayor cobertura posible de ayudas y beneficios, considerando la magnitud y diversidad de los daños registrados en Tarapacá.



