En el trimestre julio-septiembre de 2026, la fuerza laboral de personas venezolanas disminuyó 8% interanual, mientras el análisis identifica señales compatibles con un proceso gradual de emigración.
La fuerza laboral de la población venezolana en Chile registró una caída interanual de 8% durante el trimestre julio-septiembre de 2026, completando 11 meses consecutivos de retrocesos. Los datos fueron analizados a partir de la Encuesta Nacional de Empleo del Instituto Nacional de Estadísticas.
En el mismo período, la población venezolana en edad de trabajar disminuyó 5,8% en doce meses, equivalente a 36.058 personas menos que en el trimestre julio-septiembre de 2025. La fuerza laboral se redujo en 42.694 personas y el número de inactivos aumentó en 6.635.
El análisis plantea que la disminución se explica principalmente por una reducción de la población venezolana residente en Chile, mientras una proporción menor corresponde al traslado de personas desde la fuerza laboral hacia la inactividad. Estas tendencias son compatibles con un proceso gradual de emigración, aunque las cifras laborales no permiten medir directamente las salidas del país ni determinar el destino de quienes dejaron de formar parte de la población residente.
La contracción también se reflejó en el empleo asalariado formal del sector privado, que registró 60.879 puestos menos entre trabajadores venezolanos respecto de un año antes. En contraste, los extranjeros de otras nacionalidades sumaron 23.071 empleos de este tipo.
La caída se concentró entre quienes llevan menos de cinco años viviendo en Chile, cuya fuerza laboral disminuyó en 52.728 personas, equivalente a un retroceso de 35%. En cambio, entre quienes tienen cinco años o más de residencia, la fuerza laboral aumentó en 11.867 personas, un 3,1%.
Por nivel educacional, la fuerza laboral venezolana con educación superior completa cayó en 53.818 personas, mientras que el grupo cuyo máximo nivel era la enseñanza secundaria completa aumentó en 22.051. Además, la disminución se concentró entre los 25 y 49 años y afectó principalmente a los hombres, cuya fuerza laboral bajó 20,1%, frente a un crecimiento de 7,1% en las mujeres.
Pese a la caída del empleo, la tasa de desocupación venezolana disminuyó a 5,8%, es decir, 1,3 puntos porcentuales menos que un año antes. Esto se explica porque la fuerza laboral cayó con mayor intensidad que el empleo.



