La duodécima versión del Termómetro de Salud Mental evidenció un aumento de los síntomas depresivos, la soledad percibida, el insomnio y la ansiedad, con mayores indicadores entre las mujeres.
Cerca del 18,5% de la población en Chile presenta, sospecha o tiene problemas de salud mental, en un contexto global donde alrededor de 1.200 millones de personas viven con algún trastorno de este tipo, equivalente al 14% de los habitantes del planeta.
Los resultados de la duodécima versión del Termómetro de Salud Mental, elaborado por la Asociación Chilena de Seguridad y la Pontificia Universidad Católica, muestran un deterioro en distintos indicadores. Los síntomas asociados a la depresión, la soledad percibida, el insomnio y la ansiedad alcanzaron sus niveles más altos desde la pandemia de COVID-19.
La brecha de género también se mantiene. Las mujeres presentan mayores niveles en estos indicadores, situación que especialistas relacionan con la sobrecarga y las labores de cuidado de niños, personas mayores y otros integrantes de las familias. Esta responsabilidad puede entrar en conflicto con el trabajo y otros roles sociales.
Los hombres tampoco están ajenos a la problemática, aunque son diagnosticados con menor frecuencia y buscan ayuda en menor medida. Las últimas cifras oficiales indican que la mortalidad por suicidio es aproximadamente cuatro veces mayor en hombres que en mujeres. Entre los factores asociados se menciona el aislamiento y la persistencia de modelos tradicionales que dificultan expresar vulnerabilidad.
La situación también afecta a adolescentes y personas mayores. Además, un 49,4% de los consultados manifestó un alto nivel de estrés ante la posibilidad de necesitar tratamientos médicos o medicamentos que no pudiera costear, mientras que un 49,2% expresó preocupación por no recibir una atención médica adecuada.
El financiamiento aparece como uno de los principales desafíos. Mientras los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos destinan, en promedio, el 6,7% de su presupuesto sanitario a salud mental, Chile asigna poco más del 2%. Esta diferencia se mantiene como un tema pendiente en la discusión del Presupuesto 2027.



