María Paz Arzola destacó medidas para reducir la burocracia, fortalecer la asistencia, mejorar la lectura inicial y apoyar a establecimientos con bajo desempeño.
La ministra de Educación, María Paz Arzola, sostuvo que el sistema escolar chileno enfrenta una década de deterioro en su desempeño, situación que, según indicó, quedó reflejada en los resultados de la prueba PISA 2025. En una columna titulada “Aprendizajes en el centro”, la autoridad señaló que el Gobierno trabaja para volver a situar los aprendizajes y lo que ocurre en la sala de clases como prioridades.
Arzola destacó el plan Directores por Chile, iniciativa que desde abril convocó a directivos de todo el país. El proceso contempló 16 encuentros regionales con la participación de 1.800 directores, una encuesta respondida por otros 5.700 y un consejo nacional integrado por 25 directores.
De acuerdo con la ministra, este trabajo permitió recoger la experiencia de los equipos directivos y definir medidas orientadas a reducir la burocracia, con el objetivo de entregarles más tiempo para liderar sus establecimientos. A ello se suma la estrategia nacional Chile Aprende y Avanza, que busca poner a disposición de las comunidades educativas herramientas respaldadas por evidencia.
Entre las medidas mencionadas se encuentra el fortalecimiento de la plataforma Chile Presente, que proporciona datos y alertas para apoyar la gestión de la asistencia escolar. También se anunció la aplicación de Impulso Lector, una evaluación censal y estandarizada de habilidades de lectura para estudiantes de 2º básico, que permitirá definir acciones remediales de manera oportuna.
La cartera también contempla recursos pedagógicos, orientaciones y formación docente para la enseñanza de aprendizajes fundamentales desde la primera infancia. Además, se considera un apoyo diferenciado para 149 escuelas con bajo desempeño reiterado y un plan de consolidación para los 420 Liceos Bicentenario, con énfasis en la excelencia y las altas expectativas.
Finalmente, la ministra planteó que el avance de estas medidas requiere el compromiso conjunto del Estado, las familias y los establecimientos educacionales, con el propósito de revertir la tendencia negativa y mejorar los aprendizajes.



