Los últimos indicadores del mercado laboral en Tarapacá entregan señales que vale la pena destacar. La tasa de desocupación se ubicó en 8,0%, disminuyendo respecto del mismo período del año anterior y situándose por debajo del promedio nacional, que alcanzó un 9,4%. Pero más allá de ese indicador, hay otras cifras que muestran avances relevantes y que merecen ser observadas con atención.
Uno de los datos más relevantes es que, por primera vez desde que el Instituto Nacional de Estadísticas comenzó a medir esta variable en 2017, la región supera las 140 mil personas con empleo formal. Más importante aún, este hito se repite por segundo trimestre móvil consecutivo, dando cuenta de una tendencia positiva hacia un mercado laboral con mayor estabilidad. Detrás de esa cifra hay miles de trabajadores que hoy cuentan con un empleo formal, con contrato, cotizaciones y mejores condiciones para proyectar el futuro de sus familias.
Otro antecedente especialmente alentador es el comportamiento del empleo femenino. La tasa de desocupación de las mujeres descendió a 6,7%, el registro más bajo de los últimos tres años. Al mismo tiempo, la ocupación femenina creció un 13,2% en doce meses, siendo el principal motor del aumento del empleo regional. Son cifras que reflejan que cada vez más mujeres están encontrando oportunidades para incorporarse al mundo del trabajo.
También resulta positivo que la informalidad laboral continúe disminuyendo. La tasa de ocupación informal bajó a 28,4%, mientras sectores como el comercio, el transporte y las actividades de salud lideraron la creación de nuevos puestos de trabajo durante el último año.
Las cifras del empleo siempre deben analizarse con responsabilidad. Los mercados laborales son dinámicos y están influenciados por múltiples factores. Por eso, más que hablar de metas alcanzadas, corresponde valorar estas señales y seguir trabajando para consolidarlas.
Con ese propósito, el Gobierno del Presidente José Antonio Kast impulsó la Mesa Intersectorial de Empleo, que en Tarapacá ya se encuentra en funcionamiento con una meta clara de seguir impulsando la creación de empleo formal de aquí a fin de año.
Porque detrás de cada estadística hay personas que recuperan una oportunidad, familias que encuentran mayor tranquilidad y una región que avanza. Las buenas noticias siempre son bienvenidas, pero adquieren mayor valor cuando se transforman en una tendencia.
Ese es el desafío que tenemos por delante y el compromiso permanente de seguir generando más oportunidades para quienes viven en Tarapacá.



