La SEREMI de Salud de Tarapacá entregó un balance de las acciones sanitarias desarrolladas durante la Fiesta de La Tirana 2026, período en el que sus equipos realizaron 477 fiscalizaciones y decomisaron 712,9 kilos de alimentos que no cumplían con la normativa vigente.
El despliegue se extendió entre el 8 y el 17 de julio e incluyó inspecciones a locales de venta de alimentos, servicios higiénicos, contenedores de agua, camiones aljibe y otros puntos considerados críticos debido a la masiva llegada de peregrinos y visitantes al poblado.
La seremi de Salud de Tarapacá, Ximena Muñoz Urbina, explicó que las condiciones propias de la festividad aumentan los riesgos sanitarios, debido a la alta concentración de personas y a la comercialización de productos.
En ese contexto, destacó el trabajo realizado por los funcionarios antes y durante la celebración, con el objetivo de resguardar las condiciones sanitarias y prevenir situaciones que pudieran afectar la salud de la comunidad.
Como resultado de las fiscalizaciones, se decretaron 44 prohibiciones de funcionamiento tras detectarse distintos incumplimientos sanitarios.
Del total de alimentos decomisados, la mayor cantidad correspondió a huevos, con 438,4 kilos, seguidos por jarabes para helados y hielos, con 60,9 kilos; verduras fraccionadas, con 53,3 kilos; y carne, con 38,7 kilos.
Uno de los procedimientos más relevantes se registró en un punto de venta de huevos, donde fueron retiradas 6.104 unidades debido a que no se pudo acreditar su procedencia, infringiendo la normativa sanitaria.
Entre las principales causas que motivaron los decomisos se encuentran la presencia de productos con fecha de vencimiento expirada, que representó el 31,5% de los casos; temperaturas inadecuadas de conservación, con un 22,2%; contaminación por vectores, con un 14,8%; manipulación deficiente, con un 13%; y comercialización de huevos de origen clandestino, con un 9,35%.
Fiscalización de baños, agua y productos cárnicos
Los equipos del Departamento de Acción Sanitaria también inspeccionaron los baños públicos y químicos instalados en el poblado, además de los estanques y camiones aljibe encargados del abastecimiento de agua para la comunidad.
Asimismo, se efectuaron controles médico-veterinarios en la cancha de matadero, con el propósito de verificar que la carne destinada al consumo humano cumpliera con las condiciones sanitarias exigidas y fuera apta para su comercialización.
Por otra parte, la Unidad de Zoonosis, en coordinación con la Municipalidad de Pozo Almonte, realizó labores extraordinarias de desinsectación para reducir la presencia de moscas en el poblado.
También se desarrollaron actividades educativas relacionadas con el mosquito Aedes aegypti, entregando recomendaciones para evitar su reproducción y orientando a la comunidad sobre la forma de identificarlo y denunciar su eventual presencia en las viviendas.
Promoción y vigilancia sanitaria
En paralelo, funcionarios del Departamento de Salud Pública realizaron acciones de promoción y educación dirigidas a peregrinos, sociedades de bailes religiosos y visitantes.
Durante estas jornadas se entregó información sobre hábitos de vida saludable, prevención de enfermedades transmitidas por alimentos y cuidado de la salud mental.
La Unidad de Epidemiología también efectuó capacitaciones destinadas a reforzar el seguimiento de enfermedades sujetas a vigilancia durante la festividad, con el objetivo de asegurar una respuesta rápida y adecuada frente a posibles brotes o alertas sanitarias.



