Cada Día del Trabajador nos invita a reflexionar sobre el valor del esfuerzo cotidiano de millones de chilenas y chilenos. Sin embargo, este año esa reflexión no puede quedarse únicamente en el reconocimiento: debe transformarse en acción, especialmente en un contexto en que el país enfrenta el desafío de retomar el crecimiento y generar más y mejores oportunidades.
Las cifras recientes del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) entregan señales que deben ser analizadas con responsabilidad. En el trimestre enero-marzo de 2026, la tasa de desocupación en la región se situó en 8,7%, lo que representa una disminución de 2,5 puntos porcentuales en doce meses. No obstante, aunque la ocupación creció un 8,5%, este aumento ha estado impulsado principalmente por el empleo informal, que hoy alcanza un 36,3%.
Detrás de estos datos persiste una realidad que no podemos ignorar: aún existen brechas significativas en la calidad del empleo, la estabilidad laboral y las oportunidades para las familias. Resulta especialmente preocupante el aumento de la desocupación en mujeres y el incremento de personas que buscan trabajo por primera vez.
Frente a este escenario, el Plan de Reconstrucción Nacional se presenta como una respuesta concreta. Más que una estrategia económica, constituye una hoja de ruta orientada a reactivar el país, recuperar la inversión y volver a situar el empleo en el centro de las prioridades.
Entre sus principales medidas se contemplan incentivos directos a la contratación, apoyo a las pequeñas y medianas empresas, reducción de impuestos para fomentar la inversión y la rebaja del IVA a la vivienda nueva, lo que contribuirá a dinamizar el sector de la construcción y facilitar el acceso a la vivienda.
A ello se suma un componente social relevante, que incluye la eliminación de contribuciones para la vivienda principal de adultos mayores y beneficios que podrían alcanzar a más de 4 millones de trabajadores, fortaleciendo el empleo formal.
En regiones como Tarapacá, estas medidas tienen un impacto directo: más de 50 mil trabajadores podrían beneficiarse de incentivos al empleo, junto con un impulso significativo a las pymes y al desarrollo local.
Por ello, este Día del Trabajador no solo debe ser una instancia de conmemoración, sino también un llamado a avanzar con decisión. Reconstruir Chile no implica únicamente levantar infraestructura, sino también recuperar certezas, ampliar oportunidades y fortalecer la dignidad del trabajo.
Como Gobierno del Presidente José Antonio Kast, existe la convicción de que el crecimiento económico y la generación de empleo forman parte de un mismo camino. Un camino que debe traducirse en mejores ingresos, mayor estabilidad y más oportunidades para todos.
Hoy más que nunca, el trabajo debe ser el motor de la reconstrucción de Chile. Y este desafío no recae solo en el Estado, sino también en el sector privado y en cada trabajador y trabajadora que, con su esfuerzo diario, contribuye a construir el futuro del país.
Adriana Tapia Cifuentes
Delegada Presidencial Regional de Tarapacá



