Ángel Valencia señaló que la Fiscalía debe esclarecer hechos que puedan constituir delitos, aunque existan conductas que resulten cuestionables o reprochables para la ciudadanía.
El fiscal nacional, Ángel Valencia, se refirió a la investigación que encabeza la Fiscalía Centro Norte por un eventual delito de prevaricación atribuido al ministro de Justicia, Fernando Rabat, y al exsubsecretario de la cartera, Luis Silva.
La indagatoria se originó a partir de una denuncia presentada por parlamentarios de oposición, quienes cuestionaron el eventual rol de ambas autoridades en la rebaja de penas a personas condenadas por abusos contra menores de edad.
El caso llevó al Presidente José Antonio Kast a realizar un punto de prensa el lunes 26 de octubre, instancia en la que reconoció un error y confirmó la continuidad de Rabat en su cargo.
En este contexto, Valencia sostuvo que la Fiscalía no tiene como función evaluar todas las conductas consideradas reprochables desde una perspectiva moral o social, sino investigar aquellas que puedan revestir caracteres de delito.
“Nosotros tampoco somos el ministerio de la rectitud, las buenas costumbres y la virtud”, afirmó el fiscal nacional, quien agregó que, en un Estado laico, la responsabilidad del organismo es esclarecer hechos que eventualmente constituyan delitos.
En esa línea, planteó que pueden existir actuaciones que resulten muy cuestionables o que generen rechazo en la ciudadanía, pero que, si no configuran un delito, quedan fuera de las atribuciones del Ministerio Público. También precisó que una conducta puede ser ilegal sin necesariamente constituir un ilícito penal.



