La sesión fue suspendida por problemas de agenda y falta de quórum. La iniciativa contempla una inversión estimada de US$4 mil millones.
El Comité de Ministros reprogramó para el próximo lunes 2 de noviembre la sesión en que debía revisar el proyecto Puerto Exterior de San Antonio, en la región de Valparaíso, iniciativa considerada estratégica para el comercio exterior del país y cuya inversión se estima en US$4 mil millones.
La reunión estaba fijada inicialmente para este lunes 26 de octubre, pero fue suspendida debido a problemas de agenda de los ministros convocados y a la falta del quórum necesario para adoptar una decisión.
La Delegación Presidencial Regional descartó que la postergación responda a cuestionamientos de fondo sobre el proyecto. Además, el delegado Manuel Millones afirmó que el Gobierno mantiene como prioridad avanzar tanto en el Puerto Exterior de San Antonio como en el proyecto del Puerto de Valparaíso.
El alcalde de San Antonio, Omar Vera, llamó a mantener la tranquilidad y sostuvo que el aplazamiento no representa un traspié para la iniciativa. La autoridad comunal expresó su expectativa de que el comité pueda analizar los antecedentes y resolver el próximo lunes.
Vera también destacó la importancia del proyecto para la economía nacional, considerando el rol de San Antonio en el movimiento de importaciones y en las exportaciones de productos agrícolas, forestales y otras mercancías provenientes de la zona central y parte del sur del país. Al mismo tiempo, planteó que el crecimiento portuario debe acompañarse de infraestructura adecuada y mejoras en la calidad de vida de los habitantes de la ciudad.
La académica Lorena Bearzotti, de la Escuela de Ingeniería de Construcción y Transporte de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, advirtió que la demora podría generar incertidumbre jurídica y temporal para el desarrollo del megaproyecto.
Entre los posibles efectos, mencionó retrasos en la preparación de las bases de licitación internacional para las obras marítimas y de abrigo, una mayor percepción de riesgo entre inversionistas y un eventual encarecimiento del financiamiento. También señaló que los aplazamientos podrían afectar la entrada en operación de la infraestructura y la competitividad del país frente a otros mercados de la región.



