La celebración reunió a peregrinos y bailes religiosos de distintas zonas del norte de Chile y del sur del Perú, quienes llegaron hasta el recinto tras recorrer senderos, cerros y ríos.
Con una masiva asistencia de peregrinos se desarrolló la jornada central de la Fiesta Grande de la Virgen del Rosario de Las Peñas, en el santuario ubicado en Livilcar, a unos 95 kilómetros al interior de Arica, por el Valle de Azapa.
Familias provenientes de distintos puntos del norte de Chile y comparsas del sur del Perú participaron en la festividad religiosa. Los asistentes realizaron extensos recorridos por senderos de piedra, cerros y cruces de ríos para rendir homenaje a la imagen y cumplir sus mandas.
El principal hito de la celebración fue la Misa de Vísperas, presidida por el obispo de la Diócesis de San Marcos de Arica, monseñor Moisés Aticha Contreras. La ceremonia reunió a los peregrinos y bailes religiosos en una jornada marcada por la oración, la devoción popular y la coronación de la Virgen.
Durante la homilía, el obispo destacó el esfuerzo de quienes caminaron durante horas por la quebrada para llegar hasta el santuario y valoró la expresión de fe de las comunidades participantes.



