El mecanismo operó con ajustes modificados desde marzo, luego de que el Gobierno advirtiera que mantener sus parámetros habituales podía implicar un gasto de hasta US$ 200 millones semanales.
El Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles (MEPCO) acumuló un costo fiscal estimado de US$ 715 millones entre el 5 de marzo y el 10 de septiembre, en medio de las variaciones registradas por los precios internacionales de los combustibles debido a la guerra entre Estados Unidos e Irán.
La estimación fue elaborada por el economista del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales, Juan Ortiz, y considera la operación efectiva del mecanismo después de que el Gobierno decidiera traspasar con mayor rapidez parte del incremento de los precios a los consumidores.
La decisión se adoptó luego de que el Ejecutivo calculara que mantener el funcionamiento habitual del MEPCO podía representar un costo fiscal de entre US$ 150 millones y US$ 200 millones por semana. El ajuste aplicado significó un aumento de $370 por litro para la gasolina de 93 octanos y de $580 por litro para el diésel.
Según el análisis, si se hubiese mantenido una estrategia de alzas acotadas cada tres semanas, el costo fiscal entre marzo y septiembre habría alcanzado aproximadamente los US$ 2.761 millones, superando los US$ 2.376 millones registrados durante 2022. La diferencia entre ambos escenarios llega a cerca de US$ 2.046 millones.



