El seremi de Educación de Tarapacá, Leonardo Gálvez, junto a profesionales del área de infraestructura de la cartera, se desplegó desde tempranas horas por diferentes establecimientos educacionales de la región para evaluar los efectos provocados por la contingencia climática.
Durante las inspecciones se detectaron situaciones delicadas de infraestructura en algunos recintos. Por esta razón, los establecimientos se mantienen bajo monitoreo y cuentan con el acompañamiento de los equipos técnicos de la Secretaría Regional Ministerial de Educación.
“Durante el recorrido hemos observado situaciones de infraestructura delicadas en algunos establecimientos. En virtud de esta situación, informamos que están siendo monitoreados y acompañados para resguardar las condiciones de seguridad de las comunidades educativas”, explicó Gálvez.
Respecto de la continuidad del servicio educativo, la autoridad informó que aquellos recintos que presenten situaciones especiales producto de la emergencia y que todavía no reúnan las condiciones necesarias para funcionar podrán solicitar la suspensión de clases.
La solicitud deberá incluir la correspondiente propuesta de recuperación y podrá considerar el jueves 20 de agosto o ambas jornadas del jueves 20 y viernes 21 de agosto.
El seremi indicó que algunos establecimientos ya presentaron sus solicitudes ante la Secretaría Regional Ministerial de Educación, las cuales serán revisadas y gestionadas de acuerdo con las condiciones particulares de cada recinto.
La autoridad llamó a estudiantes, madres, padres y apoderados a mantener una comunicación permanente con las direcciones de sus respectivos establecimientos, con el propósito de conocer oportunamente las decisiones adoptadas y las condiciones de cada plantel.
“En este contexto, ponemos a disposición de las comunidades educativas nuestros equipos de infraestructura para apoyar el restablecimiento de las condiciones necesarias para un retorno seguro a clases”, concluyó el seremi Leonardo Gálvez.



