La parlamentaria IND-UDI destacó el respaldo recibido por el proyecto que modifica el Sistema de Admisión Escolar y señaló que la iniciativa responde a una demanda de padres y apoderados, especialmente en la Región de Tarapacá.
La diputada IND-UDI por la Región de Tarapacá, Ximena Naranjo, valoró la aprobación en la Cámara de Diputadas y Diputados del proyecto de ley que introduce modificaciones al Sistema de Admisión Escolar (SAE).
La iniciativa, que incorpora nuevos criterios de priorización para establecimientos con alta demanda, fue despachada al Senado, donde continuará su segundo trámite constitucional.
La parlamentaria sostuvo que la votación refleja la existencia de un respaldo transversal a la necesidad de perfeccionar el actual sistema y entregar una mayor participación a las familias en la elección del proyecto educativo para sus hijos.
“Las familias deben volver a ser protagonistas en una decisión tan importante como la educación de sus hijos. La aprobación de este proyecto demuestra que existe voluntad para avanzar hacia un sistema más justo, transparente y capaz de entregar mayores certezas a padres y apoderados”, afirmó Naranjo.
Realidad educacional de Tarapacá
La diputada vinculó la discusión legislativa con la situación que enfrentan numerosas familias de la Región de Tarapacá, especialmente en comunas como Iquique y Alto Hospicio.
Según explicó, el crecimiento demográfico, la presión sobre la matrícula y la alta demanda por determinados establecimientos han generado incertidumbre y frustración entre quienes no logran acceder a los colegios seleccionados como primera preferencia.
“En Tarapacá hemos escuchado reiteradamente a apoderados que se sienten frustrados porque sus hijos no pueden ingresar a los establecimientos que priorizaron. Muchas familias realizan grandes esfuerzos para buscar mejores oportunidades educativas, pero el sistema no siempre logra reflejar sus preferencias ni las particularidades territoriales de nuestra región”, señaló.
Valor de los proyectos educativos
En este contexto, Naranjo destacó el aporte de los Liceos Bicentenario y sostuvo que estos establecimientos demuestran que es posible compatibilizar la excelencia académica, la disciplina y la igualdad de oportunidades.
“Los Liceos Bicentenario son proyectos educativos valorados por las familias porque reconocen el esfuerzo y permiten que muchos estudiantes desarrollen su potencial, independientemente de su origen”, indicó.
La parlamentaria aclaró que la reforma no busca disminuir la igualdad de oportunidades, sino compatibilizarla con una mayor participación de los padres y una mejor relación entre las familias y los proyectos educativos de los establecimientos.
“No estamos discutiendo solamente un algoritmo o un mecanismo para distribuir vacantes. Estamos debatiendo el papel que deben tener las familias dentro del sistema educativo. Creemos que los padres deben recuperar un espacio relevante y que la educación debe construirse con ellos, no al margen de ellos”, enfatizó.
Asimismo, valoró la incorporación de mecanismos destinados a perfeccionar los criterios de admisión y responder a las dificultades que han experimentado estudiantes y apoderados en distintas regiones del país.
“Necesitamos un sistema que genere confianza, reconozca el compromiso de las familias y permita una mejor vinculación entre los establecimientos y quienes desean formar parte de sus comunidades educativas”, agregó.
Segundo trámite en el Senado
Tras su aprobación en la Cámara de Diputadas y Diputados, el proyecto continuará su discusión en el Senado.
Naranjo expresó su expectativa de que el debate se desarrolle con responsabilidad y considerando tanto el interés superior de los estudiantes como las necesidades de las familias.
“Espero que en el Senado podamos continuar con una discusión seria y responsable. Tarapacá necesita más oportunidades, mayor calidad educativa y un sistema de admisión que considere de mejor manera la realidad de nuestras comunidades”, concluyó.



