La visita del ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, a la Región de Tarapacá tuvo un profundo significado para nuestro territorio. No se trató de una visita protocolar ni de una agenda distante de la realidad regional, sino de una señal concreta de que la seguridad es una prioridad nacional y que los desafíos que enfrenta Tarapacá están en el centro de la acción del Gobierno del Presidente José Antonio Kast.
Nuestra región conoce de cerca las consecuencias del crimen organizado, la migración irregular y los delitos que buscan aprovechar nuestras extensas fronteras. Por ello, durante esta visita recorrimos Colchane, supervisamos el trabajo del Plan Escudo en Ruta en Huara, participamos en operativos policiales en Alto Hospicio y finalizamos la jornada en el recinto penitenciario de la comuna, reafirmando que la lucha contra el crimen debe abordarse en todos los frentes.
La seguridad no se construye solo con discursos. Se construye con presencia efectiva del Estado, coordinación entre instituciones y decisiones firmes. Esa es la línea que ha trazado el Presidente Kast mediante una agenda robusta en materia de seguridad, con nuevos proyectos de ley y medidas orientadas a recuperar el control de nuestras fronteras, fortalecer a las policías, modernizar el sistema penitenciario y enfrentar con mayor eficacia al crimen organizado.
Las iniciativas en materia migratoria buscan cerrar espacios de impunidad para quienes ingresan ilegalmente al país o lucran con el tráfico de personas. Del mismo modo, las medidas destinadas a fortalecer la acción policial, mejorar los procesos de expulsión y reforzar el control al interior de los recintos penitenciarios responden a una demanda legítima de la ciudadanía: vivir en barrios, comunas y territorios más seguros.
Como Delegación Presidencial Regional seguiremos trabajando junto a las policías, las Fuerzas Armadas, Gendarmería y los municipios para que estas medidas se traduzcan en resultados concretos para las familias de Tarapacá.
Porque la seguridad no tiene colores políticos. Es una condición fundamental para el desarrollo, la libertad, la tranquilidad y la calidad de vida de todos los habitantes de nuestra región.



