Adriana Tapia Cifuentes, delegada presidencial regional de Tarapacá
Chile enfrenta hoy un escenario desafiante. Durante los últimos años, nuestro país ha experimentado un estancamiento estructural que ha limitado su crecimiento económico y, con ello, las oportunidades de desarrollo y bienestar para la ciudadanía. Con un crecimiento promedio cercano al 2% en la última década, un desempleo que alcanza el 8,3% —lo que equivale a cerca de 860 mil personas buscando trabajo—, y un déficit estructural persistente, resulta evidente la necesidad de impulsar cambios profundos.
A ello se suma el aumento de la deuda pública, cuyos intereses ya representan cerca del 5% del presupuesto nacional. Estos indicadores no son aislados, sino reflejo de un período prolongado de bajo dinamismo que ha impactado directamente en la calidad de vida de las familias y en la posición de Chile a nivel internacional.
Frente a este contexto, el proyecto de ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social surge como una respuesta integral para recuperar la senda del crecimiento. Su objetivo es claro: impulsar la inversión, fomentar el empleo formal y de calidad, mejorar los ingresos y fortalecer la seguridad social, todo ello sobre la base de pilares que buscan reactivar la economía con sentido social.
Entre las medidas más relevantes, se contempla la creación de un crédito tributario orientado a incentivar la contratación formal, especialmente en tramos de remuneraciones entre 7,8 y 12 UTM. Esta iniciativa permitirá reducir los costos de contratación tanto para grandes empresas como para las pequeñas y medianas, beneficiando potencialmente a millones de trabajadores en todo el país, incluyendo a miles en la Región de Tarapacá.
Asimismo, la propuesta considera la rebaja del Impuesto de Primera Categoría del 27% al 23%, junto con la reintegración del sistema tributario. Estas medidas buscan fortalecer a las empresas, particularmente a las pymes, promoviendo la generación de empleo y dinamizando la economía regional y nacional.
Otro aspecto destacado es la eliminación del pago de contribuciones para la primera vivienda de adultos mayores de 65 años, medida que beneficiará a cientos de miles de personas en el país, entregando mayor tranquilidad y seguridad económica a este importante grupo de la población.
Este proyecto no es solo un conjunto de medidas económicas. Es una apuesta por recuperar la confianza, por reactivar la movilidad social y por devolver a Chile su capacidad de liderazgo en la región. Es una invitación a mirar el futuro con optimismo, a construir un país más sólido y con mayores oportunidades para todos.
Hoy, más que nunca, Chile tiene la oportunidad de levantarse, crecer y volver a soñar en grande.



