Tras una reunión con Gabriel Boric y Michelle Bachelet, dirigentes plantearon impulsar diálogos ciudadanos y actividades regionales, aunque aún no existe claridad sobre fechas, comunas y lugares.
Los líderes de la oposición acordaron orientar su trabajo hacia el territorio, mediante diálogos ciudadanos y actividades en distintas regiones, luego de una reunión con el expresidente Gabriel Boric y la expresidenta Michelle Bachelet. Sin embargo, el bloque todavía no cuenta con una hoja de ruta definida para implementar ese plan.
Fuentes vinculadas al encuentro señalaron que aún no existe una fecha concreta para el despliegue territorial. Si bien está prevista una jornada de trabajo para el 15 de noviembre, esta actividad ya fue reagendada una vez y todavía no se han precisado los lugares, fechas ni comunas donde se desarrollarán las iniciativas.
En medio de esta incertidumbre, los dirigentes coincidieron en que el contacto con la ciudadanía debe ser una prioridad. El presidente del Partido Liberal, Juan Carlos Urzúa, sostuvo que escuchar las demandas de las personas resulta fundamental para orientar el trabajo político del sector.
A las dificultades de coordinación se suma la discusión interna generada por la eventual candidatura presidencial de Michelle Bachelet. La posibilidad ha recibido respaldo en parte de la izquierda, aunque también ha provocado inquietud dentro del Frente Amplio ante el eventual impacto en sus propios liderazgos.
El diputado socialista José Antonio Rivas destacó la trayectoria y capacidad de convocatoria de Bachelet como elementos que podrían contribuir a la unidad de las fuerzas progresistas.
La oposición también enfrenta un escenario complejo en el Senado, luego de que el senador Pedro Araya quedara distanciado del bloque tras negociar con la bancada oficialista un voto relacionado con una reforma constitucional en materia de seguridad.
El diputado del PPD Héctor Ulloa afirmó que la prioridad política debe centrarse en las urgencias del país y en las necesidades de la ciudadanía, por sobre las disputas internas. Con este escenario, la oposición se prepara para un noviembre marcado por la necesidad de ordenar su estrategia y fortalecer la unidad.



