A un año de la resolución del Tribunal Ambiental de Antofagasta, no se ha presentado el plan para retirar los residuos textiles y restaurar los suelos afectados.
A un año del fallo del Tribunal Ambiental de Antofagasta que ordenó sanear los vertederos textiles de Alto Hospicio, la comuna continúa sin una solución concreta para enfrentar la acumulación de residuos. El plazo para cumplir la resolución venció en marzo y, pese a que el Consejo de Defensa del Estado solicitó una prórroga hasta junio, el Ejecutivo aún no entrega el plan de reparación requerido.
Hasta ahora, la información presentada se limita a reuniones de coordinación, sin detallar medidas para retirar la basura textil ni para restaurar los terrenos afectados. Ante este incumplimiento, la parte demandante solicitó al tribunal establecer un plazo definitivo de 30 días, bajo apercibimiento de aplicar multas.
La abogada ambientalista y demandante de la causa, Paulina Silva Heredia, señaló que la presencia de vertederos de ropa se registra desde 2012 en la comuna. Esta situación ha provocado incendios, emisión de gases tóxicos, presencia de plagas y malos olores, con efectos para las poblaciones cercanas.
Durante sus inspecciones, el Tribunal Ambiental constató la acumulación de toneladas de ropa, neumáticos y escombros en sectores como Pampa Norte, Pampa Sur, Mollecita Norte y Mollecita Sur. Según lo establecido en la resolución, estos residuos han deteriorado la calidad del suelo y alterado el paisaje debido a una situación que se ha prolongado durante años.
Organizaciones ambientales y recicladores textiles sostienen que una parte importante de la ropa que ingresa a la zona es descartada como basura antes de ser comercializada. También apuntan a la importación desregulada como una de las principales causas de la crisis y denuncian que, tras la difusión internacional del primer acopio, algunos residuos fueron quemados y dispersados en microvertederos de la pampa para dificultar la fiscalización.



