El presidente del Partido Comunista sostuvo que las causas vinculadas con la desigualdad, la inequidad y la exclusión no han sido resueltas y podrían generar nuevas tensiones sociales.
A siete años del estallido social, el presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, respaldó las demandas que dieron origen a las movilizaciones del 18 de octubre y afirmó que estas aún permanecen vigentes.
Tras la conferencia nacional de la colectividad, el dirigente sostuvo que el proceso respondió a situaciones de inequidad, desigualdad y exclusión. En esa línea, advirtió que mientras dichas causas no sean abordadas, persistirán la frustración, la rabia y la inquietud de parte de la ciudadanía.
Carmona también llamó a no reducir el análisis del estallido social a los hechos de violencia registrados durante ese período. Según planteó, las movilizaciones tuvieron un carácter espontáneo y contaron con un alto nivel de convocatoria desde organizaciones sociales y sindicales.
El presidente del PC señaló además que, si las autoridades no entregan respuestas a los temas pendientes, estos podrían acumularse y transformarse en una fuente de nuevas tensiones sociales. Sus declaraciones se produjeron en medio de cuestionamientos del oficialismo, que ha acusado a la colectividad de promover la violencia.
Frente a esas críticas, Carmona afirmó que los comunistas tienen la responsabilidad de contribuir a la convivencia democrática y calificó los señalamientos como una provocación intencionada.
El dirigente también rechazó los indultos para personas condenadas por violaciones a los derechos humanos, incluso cuando se trate de adultos mayores o personas enfermas. En ese contexto, sostuvo que no deben otorgarse beneficios carcelarios a quienes hayan sido condenados por crímenes de lesa humanidad.



