El procedimiento extraordinario intervino a 711 internos y movilizó a 201 funcionarios en el marco del Plan Nacional Contra la Violencia Carcelaria.
Un masivo operativo de registro y allanamiento se desarrolló durante la mañana en el Complejo Penitenciario de Alto Hospicio, donde fueron intervenidos 711 internos en el marco del Plan Nacional Contra la Violencia Carcelaria.
El procedimiento permitió incautar 36 armas blancas, seis teléfonos celulares con sus respectivos accesorios, entre ellos cargadores, tarjetas de memoria y un módem. Además, fueron decomisadas una sierra, cinco botellas de licor artesanal, diez dosis de diversas sustancias ilícitas y ocho pipas artesanales.
La intervención se realizó en los módulos 13, 14, 16, 31, 32, 33 y 34 de imputados, además del módulo 15 de condenados. En el operativo participaron 201 funcionarios de unidades especializadas, personal del propio complejo y de la Dirección Regional de Gendarmería.
La actividad contó con la supervisión en terreno del seremi de Justicia y Derechos Humanos de Tarapacá, Claudio Chamorro Olguín, y del seremi de Seguridad Pública, Omar Salazar Méndez. A nivel local, el procedimiento fue liderado por la directora regional de Gendarmería, coronel Nélida Troncoso Gutiérrez, y la jefa Operativa Regional, coronel Emylyn Ibáñez González.
El operativo formó parte de un despliegue estratégico de la Dirección Nacional de Gendarmería en la macrozona norte, que también contempló intervenciones en los centros penitenciarios de Arica, Antofagasta y Copiapó, con la participación del Grupo Especializado Antimotines (GEAM).
Desde la Seremi de Justicia y Derechos Humanos señalaron que el retiro de los elementos prohibidos busca reforzar la seguridad de la población penal y de los funcionarios. En tanto, la Seremi de Seguridad Pública indicó que el procedimiento apunta a impedir que los recintos penitenciarios sean utilizados como centros de operaciones para la delincuencia.



