El SAG visitó los sectores afectados, entregó instrucciones a los productores e instaló cámaras trampa para monitorear la presencia de los felinos.
Pequeños agricultores de la zona precordillerana de Quilaco, en la región del Bío Bío, mantienen una vigilancia especial ante nuevas denuncias de ataques de pumas contra ganado ovino.
Funcionarios del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) acudieron a los sectores afectados para activar los procedimientos establecidos y entregar instrucciones a los productores sobre cómo actuar frente a este tipo de situaciones.
El alcalde de Quilaco, Pablo Urrutia, señaló que la situación habría disminuido en el sector de Campamento. Sin embargo, indicó que existe una nueva denuncia en los sectores de Piñiquihue y Quilapalo, donde un vecino aseguró que sus ovejas fueron encontradas muertas al interior de una vertiente.
La autoridad comunal precisó que este último caso aún no ha podido ser confirmado. En tanto, explicó que el SAG instaló cámaras trampa en la zona para monitorear el desplazamiento de los animales y verificar su eventual participación en los ataques.
Además, se han registrado avistamientos de pumas en sectores rurales de Mulchén. De acuerdo con los antecedentes entregados, los felinos se estarían movilizando en busca de alimento para sus crías antes de la llegada del verano, período caracterizado por condiciones más secas y calurosas.



