La iniciativa busca vincular la capacitación y el trabajo desarrollado en recintos penitenciarios con oportunidades laborales formales para personas con antecedentes penales.
El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, junto con la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa) y la Unión Social de Empresarios Cristianos (USEC), impulsa un piloto de empleabilidad destinado a personas privadas de libertad y a quienes hayan cumplido una condena.
La iniciativa busca conectar la capacitación y las actividades productivas realizadas en recintos penitenciarios con oportunidades de empleo formal una vez finalizado el cumplimiento de la pena. El plan contempla la participación de empresas en procesos de formación y trabajo dentro de las cárceles, además de la generación de oportunidades laborales para personas con antecedentes penales.
El programa fue presentado en el Centro de Cumplimiento Penitenciario Colina 1, instancia en la que las presidentas de Sofofa, Rosario Navarro, y de USEC, Francisca Valdés, firmaron un convenio de colaboración para fortalecer la participación del sector privado en los procesos de reinserción laboral.
Durante la actividad, Navarro destacó la importancia del empleo como una herramienta para entregar nuevas oportunidades a quienes egresan del sistema penitenciario y relacionó la reinserción laboral con la seguridad.
Por su parte, el subsecretario de Justicia, Luis Silva, valoró el trabajo desarrollado en Colina 1. Como parte del piloto, la experiencia también será implementada en la región del Biobío, con el objetivo de evaluar nuevas formas de colaboración entre el Estado y las empresas para facilitar el acceso al trabajo formal.



